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Justicia y Paz: Boletín de la Comisión Internacional de Justicia y Paz

Los Agustinos a la ONU

Comisión Internacional de Justicia y Paz

50 Aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Capítulo I Introducción del Documento

Capítulo IIEl Programa: Cultura de la Paz de UNESCO

Conclusión

Elementos para un Borrador de una declaración de la ONU sobre Una Cultura de Paz

Elementos para un Borrador del Program de Acción en una Cultura de Paz

Acciones para Promover una Cultura de Paz

Comentarios o Preguntas

Harán arados de sus espadas

Harán arados de sus espadas
y sacarán hoces de sus lanzas
Una nación no levantará la espada contra otra,
y no se adiestrarán para la guerra. Pueblo mío ven: caminemos a la Luz de Yavé

Hacia una Cultura Global de Paz


Elementos para un Borrador Provisional del Programa de Acción en una Cultura de Paz de las Naciones Unidas

Programa de Acciones


Acciones para promover la no violencia y el respeto por los derechos humanos

80. La educación sobre los derechos humanos no sólo como conocimiento abstracto sino por una participación práctica, debe recibir una prioridad muy grande para que los principios básicos de los derechos humanos, tal como son expresados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención sobre los Derechos de los Niños y otros instrumentos normativos que han sido aceptados por las Naciones Unidas, se vuelvan parte de la conciencia de cada persona. Se necesita un esfuerzo renovado para la implementación de las acciones recomendadas por la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos (Viena 1993) y el Congreso Internacional de Educación para los Derechos Humanos y Democracia (Montreal 1993) en el marco de trabajo de la Década de Educación para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Programas de enseñanza de derechos humanos a los agentes de aplicación de la ley y los de la milicia necesitan ser expandidos y reforzados.

81. La curricula educacional necesita ser revisada de acuerdo a las recomendaciones de 1995 del Marco de Acción Integrado sobre la Educación para la Paz, Derechos Humanos y Democracia adoptados por las Conferencia Internacional sobre Educación y la Conferencia General de la UNESCO. Solidaridad, creatividad, responsabilidad cívica, la habilidad para resolver conflictos por medios no violentos y acumen crítico deben ser introducidos en todos los niveles de los sistemas educativos. La educación para la paz, derechos humanos y democracia deben ser transmitidos a lo largo de todo el proceso de educación, incluyendo la atmósfera democrática y participativa y las prácticas de las instituciones educativas. Es importante que los libros de texto sean revisados para deshacerse de todos los estereotipos negativos, y que la enseñanza de la historia se reforme para dar igual énfasis al cambio social no violento como a los aspectos militares, prestando atención al papel de la mujer. El entrenamiento de personal educativo, incluyendo pre-servicio, servicio y reentrenamiento, debe enfatizar la educación para la paz, derechos humanos y democracia en términos de contenido y práctica educativa.

82. Instituciones educativas localizadas en áreas de significativo conflicto inter-grupos tales como los que se encuentran en comunidades de una ciudad multi-cultural o sociedades divididas por la guerra merecen un apoyo especial. Reforzar las iniciativas educativas existentes, esto debería hacer posible tener educación de calidad a la vez que se contribuye a una cultura de paz en la comunidad circundante a través de un proceso participativo de entrenamiento en mediación y solución de conflictos que comprometa a estudiantes, maestros, representantes de las instituciones educativas y las comunidades afectadas. Se debe hacer un estudio y evaluación participativa y el establecimiento de una red de tales instituciones educativas para poder producir un impacto global.

83. Las instituciones de educación superior deben proporcionar un liderazgo educativo, incluyendo pero no limitándose a los que entrenan a profesores y otros educadores. Uniendo a la cultura de la paz las actividades desde la raíz por un lado, y a otras instituciones educativas alrededor del mundo, pueden dar un gran empuje al desarrollo movimiento global. La cultura de la paz de la UNESCO y la red universitaria UNITWIN están desde ahora enfrascadas en este proceso que se espera sea apoyado y expandido en la Conferencia Mundial de Educación Superior que se llevará a cabo en 1998.

84. Las Naciones Unidas deben establecer alrededor del mundo centros locales y regionales para la transformación de conflictos. Darían entrenamiento en transformación de conflictos y construcción de consenso que permitiría a los gobiernos locales y nacionales, organizaciones no gubernamentales y organizaciones de personas dirigir a sus comunidades en la construcción de la paz. Estos centros podrían proveer mediadores entrenados a pedido de los comprometidos en disputas entre grupos, de fronteras y entre etnias, malentendidos y percepciones de injusticia. Estarían unidos y reforzados por los programas gubernamentales y no gubernamentales para la transformación de conflictos que ya existen, tal como la red de Ombudsmen de Derechos Humanos en América Latina, el Mecanismo para Resolución de Conflictos que se está estableciendo por la Organización de la Unión Africana, y los Voluntarios de las Naciones Unidas que sirven como promotores de paz en programas de desarrollo. Los centros ayudarían a desarrollar programas de "entrenar al entrenador" para entrenar promotores de paz en la región y monitorear y apoyar su trabajo de promoción de paz a largo plazo, produciendo finalmente una red diversa y flexible de promotores de paz alrededor del mundo, conectada con modernas tecnología de comunicación, para el intercambio de información y experiencia en la construcción de paz a nivel local y regional.

Acciones para adoptar participación democrática y desarrollo humano sostenible para todos.

85. La ayuda al desarrollo debe reformarse para comprometer la completa participación de todos los grupos sociales afectados, incluyendo los que están en conflicto, en el diseño, implementación y evaluación de cada proyecto. La evaluación del desarrollo debe incluir reforzamiento sistemático de la extensión al que cada programa promueve cooperación y beneficio a todos los involucrados o si aumenta las diferencias y conflicto. Esto se basa en el requerimiento aceptado por la Cumbre Mundial para el Desarrollo Social (Copenhague, 1995) que la gente tenga el poder para poder participar plenamente en fijar las metas, diseño de programas, actividades de implementación y actuación de evaluación del desarrollo social y extiendo esto para incluir, y no excluir, conflictos del proceso de desarrollo. Para lograr esto, el proceso de desarrollo no sólo debe comprometer a las agencias del gobierno, sino también a los representantes de la sociedad civil, incluyendo a los que pudieran estar en conflicto con el gobierno. Las experiencias con este enfoque en los programas nacionales de cultura de paz han mostrado que aunque tome mayor tiempo implementar los proyectos de desarrollo con están comprometidas las partes en conflicto, el compromiso resultante de todas las partes produce un "sentirse dueño" que aumenta la probabilidad que el proyecto reducirá el potencial de violencia y aumentará la posibilidad de mantener los resultados conseguidos. Para facilitar este proceso, se debe entrenar a personas en proyectos de desarrollo y funcionar como promotores de paz que arbitren, medien y faciliten la plena participación de los que están en conflicto.

86. Los acuerdos de paz deben incluir programas nacionales de cultura de paz en los que las partes en conflicto acepten trabajar juntas en el diseño, implementación y evaluación de los proyectos de desarrollo. Estos proyectos merecen un lugar importante en las actividades de construcción de la paz que acompañan y hacen un seguimiento a las operaciones de mantenimiento de la paz.

87. La ayuda electoral debería incluir, pero ir más allá de la asistencia técnica que se da a los estados para la preparación y observación de las elecciones, y debería estar orientada al desarrollo de la capacidad endógena para todo el proceso democrático. Se deben tomar en cuenta las instituciones tradicionales y las dinámicas de participación de la sociedad en el proceso de democratización. Esto es esencial pues ha sido probado que el intento de importar modelos extranjeros de democracia no ha tenido éxito.

88. Aunque no es posible que cualquier país o institución imponga un modelo de democracia a otra, el Sistema de las Naciones Unidas puede servir como ejemplo a otros que gobiernan por principios democráticos y estructura y toma de decisiones no autoritarias. Como objetivo mayor de reforma, se debe promover una "cultura de administración" en la que el diálogo, participación y búsqueda de consenso tenga la preferencia sobre la autoridad jerárquica, transformación de conflicto, y cooperación sobre la competencia institucionalizada; compartir el poder entre mujeres y hombres; y compartir la información en lugar de buscar l secreto. Al enfatizar el aprendizaje de por vida de las habilidades en comunicación entre culturas, negociación, aprendizaje de organización y el liderazgo para la transformación, nuevas iniciativas educativas tales como la del Proyecto de la Escuela de Staff de las Naciones Unidas puede infundir valores, actitudes y comportamientos de una cultura de paz a la práctica de administración en todos los niveles del sistema.

89. Se necesita implementar un programa sistemático de investigación sobre las experiencias de la verdad y comisiones de reconciliación que se han establecido luego de conflictos violentos a menudo en el contexto de acuerdos de paz. Lecciones importantes se pueden sacar de estas y otras iniciativas institucionales que tratan a la justicia como medio de reconciliación y estas lecciones pueden ser usadas para mayor desarrollo y uso de otras instituciones.

Acciones para asegurar la igualdad entre la mujer y el hombre

90. Dada la inseparable unión de la paz con la igualdad entre mujeres y hombres, es esencial dedicar recursos suficientes e interés político para la implementación de la Plataforma para la Acción de la Cuarta Conferencia Mundial de Mujeres (Pekín, 1995). De particular importancia para una cultura de paz son las acciones propuestas concernientes a: igualdad en el acceso a la educación, investigación sobre las causas, consecuencias y prevención de la violencia contra la mujer; reducción de gastos militares y armamentos; promoción de solución no violenta de conflictos; participación en las estructuras de poder y toma de decisiones; canalización de una perspectiva de género en toda la política y planificación de actividades; protección de los derechos humanos y eliminación de la discriminación; y participación y acceso a la expresión y toma de decisiones en y a través de los medios de comunicación.

91. Como se dice en la Plataforma de Acción de Pekín, la "plena participación de la mujer en las estructuras de poder y su compromiso completo en todos los esfuerzos para la prevención y solución de conflictos son esenciales para el mantenimiento y promoción de la paz". Esto requiere el apoyo a las iniciativas de las mujeres en favor de la paz que a menudo nacen como protesta contra la violencia, armamentos y gastos militares y para la protección de la vida y el medio ambiente, y el entrenamiento y apoyo a las mujeres como promotoras de paz. Más aún, medidas concretas se deben tomar para asegurar la paridad entre la mujer y el hombre en la toma de decisiones económicas y políticas y para apoyar a las mujeres que ya están en posiciones estratégicas, para conseguir una masa crítica de mujeres líderes, ejecutivas y administradoras en la toma de decisiones. Esto es esencial para ayudar a superar el presente de no usar la experiencia, competencia y visión de la mujer.

92. Se deben apoyar las acciones en el marco de trabajo de este Programa, mediante investigación y entrenamiento address factores relacionados con el género que thwart o inspiren el desarrollo de una cultura de paz. Se debe poner énfasis en la socialización de los niños y hombres para evitar su uso de la dominación, fuerza, agresividad y violencia y resaltar su capacidad emocional, de cariño y de comunicación. El progreso hacia la eliminación de roles de géneros rígidos y estereotipados harán posible la igualdad y sociedad que desatan todo el potencial de la mujer y el hombre para lidiar creativa y constructivamente con los conflictos y el compartir el poder.

93. Para asegurar un portray de la mujer balanceado y no estereotipado, las acciones relevantes del Plan de Acción de Beijing deben ser implementados. Apoyo sustancial debe darse al establecimiento y mantenimiento de las redes de medios de comunicación de mujeres. También, la estructura curricular, materiales educativos, textos, se debe desarrollar y adoptar para que mejores la auto imagen, vidas y oportunidades de trabajo de las chicas.

Acciones para apoyar la comunicación participada y el libre flujo y compartir de información y conocimientos.

94. Recientes conferencias mundiales de las Naciones Unidas han enfatizado la potencial contribución de los medios de comunicación al desarrollo, democracia, derechos humanos y el avance de la mujer. Un proceso sistemático de investigación, consulta y toma de decisiones se necesita para determinar cómo las Naciones Unidas, estados miembros y otras instituciones pueden aprovechar de los rápidos avances tecnológicos y proliferación de sistemas de comunicación para hacer posible este potencial por medio de la participación activa de las personas, en términos de acceso a la información y a los medios de expresión. En particular, más abiertamente, se necesitan sistemas de comunicación de dos sentidos para permitir que las comunidades opinen, expresen sus necesidades y participen en las decisiones que conciernen al proceso de desarrollo. La agenda puede considerar si el espacio de comunicaciones internacionales (satélites, etc.) se deben considerar como globales para ser reguladas y usadas en interés del público, incluyendo el potencial para medios de comunicación internacional.

95. Las varias maneras de medios de comunicación deben ser comprometidas en la educación para una cultura de paz y no violencia, con un énfasis en comunicación en ambos sentidos y participación. Se debe facilitar el acceso a películas, juegos de vídeo y radio y programas de televisión que son encontrados por los promotores de paz en el curso de su trabajo para ilustrar y promover los valores básicos, actitudes y comportamientos de una cultura de paz. El reconocimiento sistemático y el alentar este proceso de intercambio, incluyendo premios y festivales, y el compartir de los resultados con organizaciones de consumidores pueda ayudar a estimular la diseminación mercados y muestra de películas y programas que promuevan una cultura de paz. Este proceso necesita estar plenamente integrado con esfuerzo regional y nacional tales como el Programa de Comunicaciones para la Construcción de la Paz de la Iniciativa Especial de Africa.

96. Se debe aumentar el apoyo a los medios de comunicación independientes para asegurar que las personas de todos los lugares tengan acceso a una fuente libre, pluralista e independiente de fuentes de noticias e información. Esto es especialmente importante en situaciones de conflicto violento donde la prensa independiente puede encontrar propaganda xenófoba e imágenes enemigas, como en la ex Yugoslavia donde se sentó un precedente en 1994 cuando el Inter-Agency Appeal de las Naciones Unidas por primera vez incluyó "asistencia a la prensa independiente".

97. La Libertad de Prensa debe ser fuertemente defendida de todas las amenazas, incluyendo pero sin limitarla a la censura y restricción gubernamental. La libertad y seguridad física de los periodistas y otros trabajadores de la prensa requiere de reconocimiento y aceptación especial ya que a menudo involucra el retar el secreto que oculta la corrupción, violencia e ilegalidad. Es necesario ir más allá de la documentación de estos ataques (más de mil ataques a periodistas y organizaciones de prensa se registraron en 1996 por la Red de Libertad de Expresión e Intercambio Internacional) y asegurar el desarrollo de un ambiente en el que la libertad de prensa se pueda ejercer sin temor.

98. Se debe llevar a cabo una encuesta internacional para promover la transparencia en el gobierno y en la toma de decisiones y para estudiar la proliferación de secretos justificados en términos de "seguridad nacional", "seguridad financiera", y "competitividad económica". Se debe cuestionar hasta dónde este secreto es compatible con el acceso a la información necesaria para la práctica de la democracia y justicia social y si, en algunos casos, en vez de contribuir a una seguridad a largo plazo, pueda esconder información sobre procesos (ecológicos, financieros, militares, etc.) que son una amenaza potencial a todos y que debe ser addressed colectivamente.

99. La figura evasiva de la violencia en la prensa contribuye a que muchos jóvenes tomen que la violencia como más efectiva que la no-violencia activa y a un evasivo pesimismo que es un obstáculo para el desarrollo de la cultura de paz. Se necesita mayor estudio sobre este problema, lo mismo que intercambiar y difundir los resultados de los mismos, incluyendo información y evaluación de la autorregulación existente. Se debe dar apoyo a espacios en la prensa para que la juventud se exprese y establezca un diálogo con otros en la sociedad, lo mismo que al desarrollo, intercambio y distribución comercial de la producción de prensa positiva alternativa.

100. Como lo acepta la Agenda 21 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, el compartir información técnica y científica es crucial para el progreso global hacia un desarrollo sostenible, sobre el que la cultura de la paz debe basarse si desea ser segura. Sobre la base de la Agenda 21 y su seguimiento, se debe lanzar un nuevo gran esfuerzo, usando los más recientes avances de la tecnología de la comunicación, para facilitar los canales de intercambio de información usados por la elite de científicos y profesionales técnicos a sus colegas de todas las regiones del mundo, incluyendo el proveer y mantener el equipo técnico necesario y el entrenamiento.

Acciones para avanzar en el entendimiento, tolerancia y solidaridad entre los pueblos y culturas.

101. Las prácticas tradicionales de hacer la paz de alguna cultura tienen un lugar importante en el desarrollo de las acciones para promover la cultura de paz. Se necesitan incluir como un componente esencial de toda construcción de paz y actividades de desarrollo desde la raíz para asegurarse que estas estén plenamente integradas con el contexto de la cultura.

102. Los trabajadores culturales deben estar incluidos entre los más efectivos promotores de paz. Ya que la creatividad es la fuente y el motor del desarrollo y el garante de la diversidad cultural, se deben animar a los artistas y artesanos y se les debe apoyar en sus esfuerzos de contribuir completamente en el desarrollo d lea cultura de paz. Se deben reforzar las acciones para implementar la Convención Mundial de Heritage y para animar la preservación y presentación de los lugares de herencia cultural de tal manera que celebre la diversidad de las herencias del mundo basada en la variedad de cultura que reúne. Bajo este aspecto, se recomienda dar apoyo al entrenamiento y deployment de los voluntarios de herencia cultural como se propone en el Reporte de la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo (UNESCO, 1995) y que algunos de estos voluntarios sirvan como promotores de paz en áreas donde haya conflicto cultural para poder preservar las formas culturales amenazadas tales como monumentos, documentos, lenguajes, y expresiones artísticas de tal manera que refuerce el entendimiento y cooperación intercultural.

103. Implementación del plan de acción de seguimiento al Año de Tolerancia de las Naciones Unidas (1995) merece una más alta prioridad. Dentro de los sistemas educativos se necesita un enfoque integrado que incluya la educación en valores y derechos, enseñanza de lenguas extranjeras, curriculum multicultural e intercultural, nuevos enfoques en la enseñanza de la historia y ciudadanía que ponga énfasis en las contribuciones a la cultura de paz, entrenamiento especializado de profesores y la creación de un clima democrático y tolerante en el salón de clase. A la prensa se le anima a dar publicidad a los eventos especiales, publicaciones y difusión para movilizar la opinión pública a favor de la tolerancia, incluyendo un esfuerzo especial cada año el 16 de noviembre, Día Internacional de la Tolerancia.

104. Se debe dar apoyo a la implementación de actividades en favor de la tolerancia por las agencias de las Naciones Unidas que se citan en el plan de acción de seguimiento al Año de Tolerancia de las Naciones Unidas. Esto incluye apoyo para: los esfuerzos de la UNESCO en la educación para la paz, programas juveniles e intercambios de universidades que promuevan la tolerancia, investigaciones en ciencias sociales sobre las fuentes y las soluciones para la intolerancia, y el diálogo constructivo entre representantes de las religiones del mundo; apoyo a los derechos humanos por la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y el Centro de Derechos Humanos; campañas de información pública de la Oficina del Comisionado para Refugiados de las Naciones Unidas que despierte el darse cuenta y sensibilizar al público hacia el pedido de los refugiados; acciones de la Organización Internacional del Trabajo que apoya los derechos de los trabajadores, incluyendo los trabajadores migrantes, población indígena y explotada, y los derechos de los niños, los programas de la UNICEF para la educación de la paz y tolerancia; y programas de tolerancia en conjunción con la enfermedad y limitaciones, incluyendo VIH/SIDA.

Coordinación y popularización de acciones para promover una cultura de paz.

105. Un mecanismo coordinador se debe establecer por el Secretario General de las Naciones Unidas y el Director General de la UNESCO para trabajar con las Naciones Unidas y sus agencias especializadas, igual que con organismos gubernamentales, no gubernamentales e intergubernamentales para la implementación de este programa de acción, incluyendo un horario y un sistema de monitoreo. Se debe establecer un fondo especial bajo la jurisdicción de este mecanismo de coordinación donde las agencias gubernamentales y privadas puedan dar apoyo financiero para este trabajo.

106. Se anima a los estado miembros a establecer su propio plan de acción nacional para una cultura de paz que es complementaria a este programa de acción que permita la facilidad de intercambio de información y experiencias con otros estados, organizaciones regionales y las Naciones Unidas.

107. Para promover un movimiento global, se deben desarrollar hermandades para una cultura de paz entre las Naciones Unidas y los Estado Miembros con varias organizaciones intergubernamentales, gubernamentales y no gubernamentales, incluyendo educadores, periodistas, parlamentos y alcaldes, comunidades religiosas, y organizaciones de jóvenes y mujeres.

108. Se debe diseminar ampliamente a la gente joven una visión coherente para una cultura de paz, preparada resumiendo, en palabras de uso diario, esta declaración y programa de acción. Se necesita darles en lenguajes nacionales y en diferentes formatos, a través de escritos y electrónica, junto con sugerencias de cómo pueden unirse con el sistema de las Naciones Unidas, estados miembros y organizaciones no gubernamentales para alcanzar estos objetivos.

109. Las naciones Unidas quizá deseen declarar un año y década dedicada a la cultura de paz y no violencia. Consiguiendo la ayuda de los ganadores de los premiso Nobel para la Paz, junto con la de los periodistas y asociaciones de publicistas, promotores de paz y gente de todos lugares, el Secretario general dirigiría una campaña anual para promover los valores, actitudes y comportamientos de una cultura de paz y no violencia. Esto enfatizaría el compromiso de la gente joven para hacerlos conscientes de su significado práctico y real, y los beneficios en su vida diaria y para reducir la violencia, y el sufrimiento consecuente, perpetrado contra ellos y la humanidad en general.