El Vicariato de Antillas (de los agustinos actualmente trabajando en Santo Domingo
y Puerto Rico, pronto a comenzar en Cuba) comparte con nosotros unas propuestas a los
líderes del mundo con motivo del aniversario de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos:
Suprimir en la ONU el derecho a veto, insultante para los otros países miembros,
humillante para cuantos creen en el diálogo, y que vicia en su raíz cualquier discurso
democrático pronunciado desde esta cátedra, tornándolo hipócrita para el que lo
pronuncia y falso para quienes lo escuchamos;
Instar a los países no miembros a que se incorporen a la ONU;
Crear cuantas comisiones u organismos se necesiten para mentalizar, motivar y urgir el
respeto de los derechos humanos;
Con motivo del 50 aniversario y dado que a cada derecho corresponde un deber, para que
aquél pueda ser realidad, acordar una Declaración correlativa de los deberes humanos;
Completar la anterior Declaración en los puntos siguientes:
Derecho a la vida: a nacer, a morir "libremente";
Declarar suprimida en el mundo la pena de muerte;
Regular derechos elementales sobre manipulación genética humana, como la clonación y
otros;
Aplicar el principio de no-violencia como fuente de derechos personales, nacionales e
internacionales;
Regular las relaciones económicas y sociales internacionalmente de forma que se
protejan los derechos de los pobres dle tercer mundo:
Condonando la deuda externa;
Impidiendo los bloqueos económicos (cuya práctica nunca ha servido para conseguir sus
objetivos y si para matar de hambre y miseria a inocentes).