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Editorial

1) Objetivos de la Area de Formación

2) Datos Bibliográficos Fr. Pauliño

3) Los Desafíos de la Vida Agustiniana en América Latina

4) Curso de Espiritualidad-Bogotá

5) Impresiones del Curso de Espiritualidad

6) Gráfico

7) Carta de Miguel Angel Keller

8) Carta de Mons. José Ulloa

9) Mensaje Final, Encuentro de Teología India

10) La Violencia Imprudente

11) Noticias del Consejo General

 

COMENTARIOS A LOS OBJETIVOS DEL ÁREA DE FORMACIÓN Y VOCACIONES DE OALA


(Fray Luiz Augusto de Mattos, OSA)

         En el organigrama de trabajo de la OALA, una de las áreas más desafiadas por el contexto sociocultural, eclesial y económico de la actual coyuntura latinoamericana, es el de la formación. El rápido cambio de visión de lo que es “ser y vivir como religioso hoy”, o el vacío con relación a criterios para la vida, debido a la ola de neoconservadorismo, fundamentalismo, exclusión, ha contribuido para un tiempo de incertidumbres, relativismos, rigorismos, crisis, falta de credibilidad con relación a determinados criterios y/o modelos de vida consagrada que antes se consideraban referencias determinantes.

         Si la OALA tiene como misión ser crítica en la realidad actual, ser animadora de la vida agustiniana y testimoniar una coordinación que aglutine fuerzas a favor de una presencia nueva y profética, la formación tiene que ser priorizada. La Orden Agustiniana en nuestro Continente, no será luz, sal y fermento como y junto al pueblo de Dios, sin una lucidez crítica, sin una formación que sea capaz de entender las grandes cuestiones de la historia actual, sin capacidad de analizar la actual coyuntura eclesial o de pensar un nuevo modelo de ser presencia religiosa en el mundo.

         En este sentido, el esfuerzo para que se realicen encuentros formativos tiene como primera y última preocupación, dar viabilidad a una formación que responda a un nuevo talante, ético y liberador, de ser religiosos en el mundo contemporáneo. No se puede trabajar en el área de la educación, de la pastoral, de la misión, del gobierno o de la propia formación inicial o permanente, partiendo de una mentalidad pre-moderna, ingenua o retrógrada. ¡Corremos el riesgo de ser piezas de museo!

         La responsabilidad de cada circunscripción en nuestro Continente de enviar hermanos a los encuentros de formación, promovidos por el área de formación y vocaciones, tiene que pasar por el criterio ético de la responsabilidad por una formación seria, actualizada y coherente. Los encuentros no se justifican como momentos de turismo, con una participación apática u obligada. Todos los agustinos somos responsables por la calidad de la formación en nuestras circunscripciones.

         Si queremos seguir apostando por una presencia agustiniana evangélica y nueva, encarnada y viva, servidora y esperanzadora en nuestra realidad, es importante seguir apoyando y participando de los encuentros formativos. En caso contrario, estaremos abocados a ser voz que no resuena en un mundo tan desafiador como el nuestro.

         Como secretario de la OALA, deseo y espero por parte de todos un estímulo para trabajar con ahínco por una formación continental de la Orden que sea ejemplo para la vida religiosa.

         Sin más por el momento, un abrazo tierno y esperanzador a todos los hermanos de la Orden de San Agustín.