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DE LA OALA


BOLETÍN OALA diciembre de 2006

En el área educativa de la Oala podemos reseñar en este último cuatrienio tres eventos importantes: el Encuentro Continental de Educadores Agustinianos (Lima, 24 al 28 de enero de 2005), las publicaciones de la Biblioteca Básica Familiar Agustiniana (cuatro libros, uno por año) y el Concurso Internacional de Poesía por la Paz (Liceo san Agustín de Santiago de Chile, 23 al 27 de octubre 2006). Cabe resaltar también el Congreso mundial de Educadores Agustinos, celebrado en Roma en junio de 2005, en el en que participaron educadores religiosos y laicos de todos los países de América latina y, en el ámbito regional, los Congresos de la FABRA en Brasil.

En cuanto al Encuentro Continental de Lima 2005, tuvo como tema central la Educación Agustiniana y la Interculturalidad. Acudieron religiosos y laicos de todos los países donde tenemos colegios y la evaluación global fue muy positiva. El objetivo de estos Encuentros, básicamente, es conocernos, reflexionar y analizar integralmente nuestra problemática, compartir experiencias y buscar juntos respuestas en clave agustiniana a los desafíos educativos de la actualidad. Porque frecuentemente la tendencia más común es tratar de solucionar nuestros problemas al margen de los demás. A veces inclusive, sin involucrar en la reflexión a la propia circunscripción. Late la idea de que es "problema nuestro" enfrentar los cambios que marcan las circunstancias o la historia.

Fortalezas importantes del evento fueron la temática, los expositores, la organización, la valoración y mejor conocimiento de la pedagogía agustiniana, la integración entre laicos y religiosos, los videos, los materiales llevados, las experiencias compartidas y por supuesto, el buen ambiente de acogida y calidez humana. Los participantes quedaron ampliamente satisfechos al llevar un mayor conocimiento de la realidad latinoamericana y algunos proyectos en el bolsillo sobre el tema central de la interculturalidad.

Las debilidades giraron, como casi siempre, en la escasez del tiempo para un mayor intercambio de experiencias, tiempo para metas y propuestas con vistas a los próximos eventos, hacer los compromisos y conclusiones del Encuentro y la evaluación del Encuentro anterior. Casi todos los participantes coincidieron en que, tal como se suceden hoy día las cosas, es necesario planificarlos cada dos años y siempre en un país distinto. Si no es así, quedarán siempre temas imprescindibles en el tintero. Es una cuestión vital para plantear en la próxima reunión de Oala. Se sugiere también, entre otras cosas, que haya más información previa y grabar las ponencias para una mejor y mayor extensión de cara a los ausentes.

La cantidad y calidad de materiales llevados al Encuentro, las experiencias vertidas y las que se quedaron en el limbo por falta de tiempo, nos hablan muy a las claras de la calidad de nuestros colegios, del enorme río de trabajo y creatividad que desarrollan y la sintonía humana y espiritual que nos une y cobija bajo el amplio paraguas del espíritu agustiniano.

Existe una página de interés a disposición de todos los colegios en Internet (agustinianos@yahoogroups.com) como un vehículo de rápida comunicación e intercambio de mensajes y experiencias desde el Encuentro de Lima 2001, que nos acerca y nos relaciona con lo universal desde nuestros ambientes particulares.

En este cuatrienio surgió también la Biblioteca Básica Familiar Agustiniana. Se trata de publicaciones que buscan acercar a todos los destinatarios de nuestra pastoral, pero especialmente a nuestros colegios, libros consagrados de temática agustiniana, espiritual y/o educativa, para un mejor conocimiento de nuestro carisma y un mayor acercamiento a nuestra espiritualidad. . A lo largo de estos últimos cuatro años editamos el libro Recordar, la respuesta agustiniana, de Pedro Rubio, osa, con 36 mil ejemplares; las Confesiones de san Agustín, con 26 mil ejemplares solicitados; Caer hacia lo Alto, san Agustín y la Orden de san Agustín, de Pío de Luís, osa, con 17 mil ejemplares vendidos y Recrear la Escuela, un proyecto humanista agustiniano, de Santiago Insunza, osa, con 20 mil ejemplares editados. Está próximo a entrar en la imprenta el Devocionario Agustiniano que han preparado Miguel Angel Keller, osa, y Arturo Purcaro, osa. Un libro que recoge el rico patrimonio de la espiritualidad histórica agustiniana en clave de modernidad y con novedades significativas.

Son libros bien cosidos y encolados, plastificados, con buen papel y baratos debido al volumen de cada edición. La buena acogida que han tenido nos dice que son un aporte y un servicio importante que habrá que continuar. Por supuesto, esperamos que exista mayor participación y consenso de todas las circunscripciones para la selección de los futuros títulos a editar.

En el Congreso Mundial de Educadores Agustinianos, celebrado en Roma en junio de 2005, bajo el lema los Agustinos mirando hacia el futuro, en el que estuvieron presentes religiosos y laicos de prácticamente toda América Latina, y que, por cierto nos dejó a todos un buen sabor y un buen recuerdo, el Liceo san Agustín de Santiago de Chile lanzó la propuesta de un Concurso internacional de Poesía por la Paz. Dicho Concurso se llevó a cabo en Santiago del 23 al 27 de octubre del presente año y tuvo en general una buena acogida. Estuvieron presentes alumnos y tutores de Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Panamá y España y poemas enviados de otros países como Venezuela y Estados Unidos. Trajimos como herencia, además de nuestra impresión positiva, una estupenda edición con los aportes de los poetas más destacados. Creemos que es una buena idea que es preciso apoyar y ojalá prenda en el ánimo de otros colegios y nuevamente veamos la convocatoria de otros Concursos de variada temática que puedan involucrar a profesores y alumnos agustinianos.

El evento fue impecable en su desarrollo. Destacamos la excelente organización, acogida y trato, la calidad y variedad de vivencias preparadas por los directivos y docentes del Liceo para los alumnos y profesores visitantes y la magnífica ocasión creada para el intercambio de experiencias y relaciones. Hay detrás de este evento un trabajo y una dedicación que dice mucho de los profesores y profesoras del Liceo san Agustín, reflejado en el entusiasmo, el buen hacer y la identificación con la camiseta educativa y agustiniana. En realidad fue un Concurso que buscaba cristalizar los compromisos trabajados en el Encuentro Continental de Lima 2001 que tuvo como lema Educación y Cultura de Paz. No sólo interesaba la poesía sino sobre todo la construcción de la paz. Sin duda han dejado el listón muy alto. Felicitaciones a la comunidad educativa agustiniana de Santiago y el agradecimiento por esta feliz idea de involucrar también a los alumnos y alumnas de nuestros colegios.

No podemos dejar de mencionar los Congresos nacionales de los educadores agustinianos que organiza la Fabra en Brasil, como por el ejemplo el de Etica y Ciudadanía y otros, siempre ratificando la identidad del educador agustiniano y cuyas ponencias son publicadas en una edición que acerca los contenidos, si no las vivencias, a los docentes no participantes. Sé que hay otras muchas iniciativas y actividades en el ámbito educativo en todos los países, pero que, por desconocimiento y/o lejanía de los hechos no puedo reseñar. Han nacido nuevos colegios y otros se han coronado con la presea de centenarios, como los Colegios san Agustín de Lima e Iquitos, lo mismo que en Argentina y Brasil.
…..

Los agustinos trabajamos o estamos involucrados en 44 Colegios en América Latina, con más de 30 mil alumnos y una influencia plausible sobre más de 25 mil familias. Es un campo de apostolado y evangelización importante en casi todas las circunscripciones. La misión educativa sigue siendo, creemos, relevante en el carisma de los agustinos. El tema, no obstante, no es hacer colegios o mantener colegios, sino que estos sean verdaderos focos de evangelización. Esa tarea es habitual, preocupación constante. Sin embargo, en el momento actual, de cara a este recientemente estrenado siglo, interesa ir más a lo profundo y analizar entre todos el futuro de nuestros colegios. Los Encuentros continentales son un magnífico foro para esto. Por eso precisamente no pueden celebrarse cada cuatro años, sino que es perentorio que se organicen al menos cada dos años. Porque es una constante que, salvo excepciones, cada vez hay menos religiosos en esta tarea. Que nos faltan líderes todoterreno en este campo para reponer a los que han dado ya toda su vida. Que los jóvenes siguen mirándolos con cierta reticencia o prefieren sin ambages el trabajo en otros ámbitos apostólicos. Que los laicos -felizmente- han pasado a ser parte, ya no importante, sino substancial en la gestión y en la conducción de los mismos. Y debemos preguntarnos y reflexionar: ¿qué hacer? ¿Buscamos soluciones de contingencia, dejamos que evolu-cione la cosa por sí misma, a ver qué pasa, o buscamos juntos posibles soluciones?

Por otra parte no podemos negar la realidad. Nuestros colegios, en general, se sitúan en ámbitos sociales medios altos. Sin embargo estamos insertos en países donde la pobreza campa a sus anchas, y esto duele en lo más hondo. Si aún se justifica nuestra acción pastoral en dichos foros ¿cómo estamos enfrentando la formación crítica de la persona desde la perspectiva de la fe cristiana? ¿Cómo estamos dando cabida a la solidaridad con las clases menos favorecidas?

Urge, pues, en este contexto, desarrollar una educación integral desde los valores evangélicos para promover la justicia, la solidaridad y el sentido crítico en profesores y alumnos, para dar respuesta a los desafíos reales de un mundo vergonzosamente asimétrico. Habrá que fortalecer la acción pastoral en el colegio hasta llevar a los alumnos a una opción coherente de vida; habrá que incentivar el trabajo vocacionado de nuestros educadores; habrá que fomentar la identidad agustiniana que tiene aún mucho que decir a la sociedad de hoy; habrá que integrar e intensificar más la participación de la familia en la escuela; habrá, tal vez, que propiciar espacios juveniles de revalorización de la cultura de nuestros respectivos pueblos para afianzar sus valores. La educación: un campo inestimable para seguir sembrando un proyecto en el que viva Jesucristo.

(Hno. Víctor Lozano, coordinador del Area educativa de la OALA.)